Pensar que la pantalla de una lámpara puede ser de bambú parece contradictorio porque es un material opaco.
Dave Keune ha demostrado con su lámpara Plint que no sólo es posible sino que además el resultado es muy atractivo.
El truco está en que la pantalla es desplegable. De este modo puede controlar que la luz sólo salga por los extremos superior e inferior, dejando la pantalla opaca, o ir graduando la luz a la vez que va desplegando las piezas de bambú.
La he descubierto aquí.


