Adrian Merz, un estudiante de comunicación visual de Suiza, decidió empapelar su salón. Pero no con grandes superficies de papel de pared, sino con pequeños post-its blancos. Y no sólo la pared, sino también el sofá, los cojines y la lámpara. El experimento ha tenido como fruto imágenes tan atractivas y a las vez extrañas ...