Un corcho, dos corchos… mil corchos
La boda del hermano, el batizo del sobrino… Toda celebración que se precie incluye un brindis con champán. Y después de la fiesta, la botella al contenedor y el corcho… al sofá.
El Escultor Gabriel Wiese debe tener muchos motivos de celebración porque tiene cientos de corchos de champan y vino. Ha diseñado toda una colección con varios modelos de sofás fabricados con una estructura de acero y tapones de corcho. Wiese mantiene el tapón con su forma original para que de esta manera el material guarde su propia historia.
Con 9.000 corchos puedes hacer un sofá como éste:
Si sólo tienes 1.200 puedes intentar hacer uno como éste.
Esta “silla francesa” está compuesta por 600 corchos
No sé si serán “sólo” esculturas o se podrán utilizar como sillas. Lo que sí se es que esta propuesta tiene un gran valor para concienciarnos del valor del reciclaje y pensemos cómo dar una segunda vida a los objetos que se han quedado sin uso.
Visto aquí





Otra buena idea para tener en cuenta: Puff con corchos reutilizados
Genial vuestra selección.